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Posibilidades de un proyecto

¿Podemos prever las posibilidades de un proyecto?. Hoy veremos algunos consejos previos a una toma de decisión en situaciones de riesgo.

Cuando estamos considerando las posibilidades de un proyecto, solemos pensar sobre qué tipo de cosas son las que van a determinar si lo vamos a sacar adelante o no.

Posibilidades de un proyecto
Las posibilidades de un proyecto: ¿Dependen de nosotros mismos, o es cuestión de suerte?

Es natural. Normalmente nos jugamos mucho en ello.

Vamos a analizar los “input” que se leen en el mercado. Entre ellos la mayoría suelen encasillarse entre lo que yo llamo “falsos positivos” y “falsos negativos”. Hay que tener cuidado para identificarlos.

Por ejemplo:

FALSO POSITIVO

“… De los 10 mejores proyectos empresariales de la historia,
3 nacieron sin medios, en un garaje”

A éste lo veo claramente incluido en los “falsos positivos”, parece desprenderse de él que los garajes tienen un imán especial para los negocios.

Parece como si nos dijera: “Si empiezas sin un céntimo en un garaje tienes un 30% de posibilidades de hacer una gran fortuna”. No una fortuna grande cualquiera, no. “… Tienes un 30% de ser uno de los diez hombres más ricos del mundo”.

No dice eso, pero lo parece.

La proposición no habla de los otros veinte millones de casos de proyectos que se han iniciado en garajes en el mundo, y no han llegado a nada.

La frase perdería fuerza. ¿No crees?.

La estadística, tomada en serio, trata de comparar lo que hay de entre lo que puede haber. No de lo que hay de entre lo que miro es este momento. Sería como deducir que la mitad de los peces del mar son rojos, porque he visto como un pescador un día sacó un pez gris y otro rojo.

FALSO NEGATIVO
Ahora voy con el caso contrario, es decir: “Un falso negativo”, pero recuérdame que te cuente luego en qué consiste mi teoría de “la espalda quemada”. ¡Tú sólo recuérdame eso!.

Ahí va el falso negativo:

“… Sólo 1 de cada 8 emprendedores sobreviven con
su proyecto después de 4 años”

Éste es un falso negativo muy bueno. Pretende desanimar al emprendedor, poniéndole en sobre-aviso ante la baja probabilidad de éxito.

Para empezar, me imagino que se referirá a empresas ya iniciadas, es decir que han pasado la fase de estudio y se han puesto en marcha, en el mercado. Porque si no; si entendemos como proyecto la intención de llevar a cabo una idea empresarial; si entran los que están en fase de estudio o evaluación, la probabilidad es mucho menor: Uno de cada ocho me parece muy optimista.

Pero, entonces: ¿Dónde está el “falso negativo”?.

Está en que, parece deducirse que ante un fracaso, el emprendedor abandona, lo que es en sí mismo una contradicción. En todo caso, ésa sería la forma de actuar de un “no emprendedor”.

Pero si el que lee la proposición es de verdad un emprendedor, está de buena hora, porque sólo con intentarlo 8 veces, tiene asegurado el sueño de su vida. O lo que es lo mismo, cuanto antes empiece, mejor.

El razonamiento es simple. Es un “falso negativo” porque la proposición transmite desaliento al confundir proyecto con emprendedor, y sin embargo es de emprendedores de lo que habla.

Sabiendo esto hay que reformular la frase:

Lo correcto no es.-

“… Sólo 1 de cada 8 emprendedores sobreviven con su proyecto después de 4 años”

Lo correcto sería.-

“… Sólo 1 de cada 8 proyectos emprendidos sobreviven después de 4 años”

EL EMPRENDEDOR SIGUE AHÍ
¡Pero el emprendedor sigue ahí!.

Y como 1/8 es un 12,5%, esto significa que sabiendo que los fracasos no sólo existen, sino que son inherentes al oficio de emprendedor y por tanto necesarios, lo único que cabe desear es que lleguen pronto y que no sean muy grandes.

Porque la estadística ahora sí que me está diciendo que a partir de la cuarta, todo está a tu favor. Y si eres de los que aciertan a la primera, mejor. ¡Pero me extraña!.

De cómo el fracaso es parte del camino, y de cómo la consciencia de su existencia, ayuda al emprendedor a conseguir lo que quiere, hablaremos más adelante.

Pero, tan malo es desanimarse sin motivo, como lo contrario.

Decide descansado
Cuando tengas que tomar una decisión que entrañe un riesgo importante, vigila muy bien que te encuentras lo suficientemente descansado.

Cuando tengas que tomar una decisión tan importante como la de dedicar tu vida a la lucha de crear y desarrollar tu empresa, es el momento de la calma.

ANTES DE DECIDIR
Cuando estés considerando la posibilidad de emprender algo nuevo o de reinventar algo que no funciona, si quieres hacerme caso, sigue estos pasos y en este orden:

  • Prescinde de las opiniones preestablecidas, sean tuyas o ajenas.
  • Analiza lo que observas a tu alrededor.
  • Busca el conocimiento, no la certidumbre.
  • Fíjate sólo en cuáles son los hechos que te rodean, sólo los hechos.
  • y averigua cuál es la verdad que los hechos revelan.

Y ahora lo más importante: … Con esa información:

  • Come reposadamente.
  • Duerme lo suficiente.
  • Y después, sólo después: … decide.

Un poco de miedo es humano. Pero si el miedo no te deja decidir, no pasa nada. Ni siquiera es negativo. Es sólo que ahora no es el momento.

Y recuerda que decidir “no hacer nada”, es también una decisión.


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Por cierto, habíamos quedado en que te iba a contar mi teoría de “la espalda quemada“. Pero hoy se nos ha hecho un poco tarde. Te la contaré mañana.

Arsenio Baluarte.

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